Palabras bailan al unísono en mi cabeza trastocando las imágenes que creí perdidas alguna vez, todo me sabe novedoso y al mismo tiempo parece plato repetido, es como si mi cabeza no parara de generar dicotomías y paradojas dialécticas en si mismas.
Escuchar no es la opción y comprender al resto tampoco, después de hacerlo ininterrumpidamente dan ganas de gritar el cansancio bizarro que hacen sentir, qué ganas que nada me importe, qué ganas de enfocarme sólo en mi camino, qué frustación el saber que no es posible comunicarlo y menos aún, el actuar.
Despedirse, cómo anhelo ese momento.
Escuchar no es la opción y comprender al resto tampoco, después de hacerlo ininterrumpidamente dan ganas de gritar el cansancio bizarro que hacen sentir, qué ganas que nada me importe, qué ganas de enfocarme sólo en mi camino, qué frustación el saber que no es posible comunicarlo y menos aún, el actuar.
Despedirse, cómo anhelo ese momento.
