Entre pedazos de torta encontraste esa ansiedad,
derretida y desesperada,
no hay que aguantar más,
pero cada trago es más agridulce
y algo de adictivo a la hora del té.
Algunos moretones en las rodillas
ya casi ni duelen,
una costumbre algo peligrosa
después de tanto caer,
el dolor ya casi no aspira a ser importante.
Letargo incansable,
desde la ventana del frente,
correr en círculos por la casa no ayudará
y pretender que la vida está bien así tampoco.
Muerte.
sólo muerte,
sin embargo hay sangre que no para de fluir
y la respiración parece no cansarse.
No rendirse,
continuar,
no olvidar,
recordar,
no pretender,
actuar.
Brisa fresca recorre la mañana,
pareciese ser que el sol ya no quema como ayer,
juegos de saltarines invaden la calle,
colores cósmicos que aparecen derrepente
cantando soliloquios por ahí,
manteniendo esa melodía alegre que mi mamá cantaba antes de ir a dormir,
sonrisas,
risas,
nada puede arruinarme.