Lejos encuentro el sentido
para retomar el camino
con una caja de vino
y nada de que preocuparme.
Soy una viajera sin igual,
no pierdo tiempo en la dificultad,
tomaré mi bolso lleno de sueños,
sin dinero,
no miro atrás
y dejo que la vida me lleve a volar,
por parajes que nunca pensé pisar.
No tengo morada esta noche,
ni tampoco la tendré mañana,
no te acostumbres a mi presencia,
porque mañana tal vez desaparezca.
Camino sin rumbo fijo,
dejando que mis zapatillas me lleven
a distintos rumbos,
a distintas aventuras,
a visitar distintos rostros
y a descubrir esa parte de mí
que aún no logro encontrar.




