Permíteme sentarme un instante,
para ser espectadora por un minuto,
de como los cosquilleos se tornan infinitos en nuestros cuerpos,
de como silenciosamente
solucionamos cualquier obstáculo con nuestra voluntad
de sonreír.
para ser espectadora por un minuto,
de como los cosquilleos se tornan infinitos en nuestros cuerpos,
de como silenciosamente
solucionamos cualquier obstáculo con nuestra voluntad
de sonreír.

No hay comentarios:
Publicar un comentario