Una parte de mí agoniza sin sentido,
una parte de mí añora las risas de una juevntud temprana,
una parte de mí extraña sonreír de verdad,
reflejar la sonrisa en la piel.
Observo como mi rostro ha ido decayendo con el pasar,
como el brillo de los cabellos se han hecho más opacos,
ojos cansados y abatidos
por un esfuerzo inútil
que ha ido acabando poco a poco
con lo que quedaba de color en mis expectativas
y la invisibilidad comienza a cubrirme con tal perfección
que ni mis más cercanos notan mi presencia.


No hay comentarios:
Publicar un comentario