Vomité los restos
de tu hora preciada del té.
Cargué por años tus muertos, tus expectativas y más,
ahora que al fin abro mis pies
para ejercer un camino libre,
coartas mi salida,
con exigencias
que por costumbre alienada no podré eludir.
de tu hora preciada del té.
Cargué por años tus muertos, tus expectativas y más,
ahora que al fin abro mis pies
para ejercer un camino libre,
coartas mi salida,
con exigencias
que por costumbre alienada no podré eludir.

No hay comentarios:
Publicar un comentario